La
mujer como líder
Gaby
Planchart
Este
artículo lo quiero dedicar a la mujer como líder. En la entrega pasada los deje
con una reflexión. Las mujeres podemos
ser empresarias, presidentes, líderes en la comunidad, rectoras de
universidades. El mundo fuera mejor si hubiese más mujeres al mando. Ahora
bien, para ser líder hay que querer serlo, ser proactivas para lograrlo y
apoyarnos más unas a otras.
Como
líder soy consciente que una persona debe tener las características propias para que la gente lo siga. Ahora más
importante aun es que el líder quiera alcanzar posiciones que reten su
profesionalidad y que guíe a muchas personas por un objetivo común. Es como nos
decían en matemáticas es una propiedad biyectiva. Va del líder a sus seguidores
y de sus seguidores al líder. Aquí está la discusión fundamental para nosotras
las mujeres. Nuestro paradigma es querer ser el líder de nuestra
micro-comunidad es decir nuestra familia o queremos ser líderes dentro de
nuestro ámbito más allá de nuestra zona de confort. Creo que podemos hacer las
dos y muy bien.
Me
acuerdo cuando me ofrecieron el reto de dirigir Recursos Humanos del Banco
Venezuela del Grupo Santander a finales de 2002, mi reacción inicial fue de
pánico. El reto era grande manejar una unidad con un presupuesto de $170
millones, un objetivo de consolidación / reducción de equipos después de una
fusión de bancos y una percepción muy baja de servicio por parte de los
empleados. Mi reacción inicial accionaron las fuerzas de rechazo contra el
cambio transformacional. Mis excusas al conversar con mis pares, mi jefe y el
presidente del banco era que tenía que terminar el proyecto de Servicio al
Cliente, que mi desarrollo natural era finanzas y/o mercadeo y no recursos
humanos. El presidente fue el que me accionó la fuerza de cambio al decirme que
el reto era grande, que yo tenía la capacidad para asumir el reto y lograr
manejar el gran paradigma de gasto e inversión en nuestra gente. A nosotras las
mujeres nos marca mucho nuestra humildad que a veces puede ser tomado como falta
de confianza en ti mismo. La reflexión es siempre querer asumir el reto y
nuestra capacidad natural de colaboración, visión y ejecución marca la
diferencia en el mundo gerencial.
lean in
lean in
Leyendo
el libro de Sheryl Sandberg, COO de Facebook, Lean In (2013) una de sus anécdotas que más me gusto es cuando ella
estaba esperando a su bebe. Llegando tarde a una reunión como ejecutiva en
Facebook, se dio cuenta que un beneficio para las mujeres embarazadas era que
se le asignara puestos más cercanos a la entrada principal de la oficina. Lo
que me encanta de esta anécdota es que las mujeres podemos gerenciar y seguir
siendo mujeres. Muchas veces equivocamos el rol y comenzamos a ser más hombres
que los hombres mismos cuando estamos en posiciones gerenciales, siendo duras,
inflexibles y arrogantes. Creo que las mujeres debemos poner en práctica todo
lo que nos caracteriza: colaboracionistas, comunicadoras, cálidas, diligentes,
orientadas al largo plazo y siempre haciendo el trabajo. Las mujeres podemos ganar más posiciones de
liderazgo siendo nosotras mismas. Por lo tanto tenemos que hacer y decir los
planteamientos correctos para llegar al objetivo compartido por todos. Eso si,
siempre con una sonrisa en nuestras caras.

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